AVIVAMIENTO
EN PAÑALES por Marcos Witt
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Cuando visitamos amigos que
no hemos visto desde hace un tiempo, notamos que sus hijos han crecido.
Casi siempre, como padres no notamos este crecimiento, debido a
que es algo tal sutil, y viene tal lentamente que no nos damos cuenta
de lo que está pasando, hasta que cuando menos pensamos (al
menos eso es lo que me han dicho) nuestros hijos se han casado,
y se han mudado de la casa. Es en ese momento que tantos padres
se empiezan a hacer preguntas como , ¿ Habré preparado
a mi hijo(a) para el mundo? ¿ Le habré dado los instrumentos
necesarios para poder triunfar en la vida?.
Pero muchas de esas preguntas no tan sólo tienen ya una respuesta,
sino que se preguntan demasiado tarde. Esas fueron preguntas que
nos hubiéramos hecho durante toda la vida inicial y el desarrollo
de nuestros hijos. Después de crecidos, será imposible
forjar el carácter que necesitan para salir adelante, por
que éste ya está forjado.
¿ A donde me dirijo con todo esto?
Se lo diré: los historiadores mencionan que América
Latina está experimentando uno de los momentos más
grandiosos en la historia del cristianismo. Como ya se dio cuenta,
la historia de portada de este número de VIDA CRISTIANA,
relata el poderoso mover de DIOS en América Latina. Esto
es algo de lo que hablan en todos los círculos de la vida
cristiana alrededor del mundo. Existen equipos enteros de personas
que se están movilizando para estudiar los fenómenos
que ocurren en países tales como Argentina, Chile, Colombia,
El Salvador, México, Guatemala y Costa Rica. Quieren saber
cómo es que está ocurriendo este crecimiento tan extraordinario
en las iglesias cristianas y quieren entender por qué la
mayoría del crecimiento lo está teniendo la iglesia
Pentecostés/Carismática, o lo que muchos ahora llaman
las iglesias " Neo Pentecostales ".
Es interesante ver cómo nuestra querida América Latina
es el centro de tantos estudios, análisis y escritos. No
cabe dada, es un mover de Dios . ¿ Nuestro desafío?
Como somos los que estamos viviendo día con día el
acontecimiento de este avivamiento, nos podemos volver como esos
padres que están viendo todos los días a los mismos
hijos, sin verles el futuro que tienen. Ser padres sin visión
para nuestros hijos, es sellarles su derrota. Lo mismo sucederá
si no miramos este despertar en la iglesia cristiana con ojos de
visión y futuro, pidiendo al Señor sabiduría
para saber cómo tratar el crecimiento, cómo prepararnos
para la cosecha, cómo adiestrar nuevos líderes y cómo
dejar a un lado agendas personales para que la agenda del Espíritu
Santo realmente tome primer lugar. Si nos vamos "acostumbrando"
a ver este despertar espiritual con ojos faltos de visión,
sellaremos la derrota de este momento que Dios nos está permitiendo
vivir.
Es tiempo de ir pidiéndole al Señor que nos haga padres
sabios para que este " hijo "crezca de acuerdo a su Voluntad.
Es tiempo de que
seamos esos líderes congruentes, visionarios y seguros de
la dirección que Dios nos ha dado, en lugar de recurrir a
la dictadura y miopía espiritual. Tenemos que pedirle al
Señor que nos haga entender mejor lo que es Su gracia y misericordia,
para que de esta manera, podamos operar de la forma en que El lo
haría.
¿Estamos
listos para este despertar? Algunos lo están llamando "avivamiento"
pero la definición histórica de un avivamiento es
que pueblos, ciudades, estados y naciones enteras son afectados
por el poder del evangelio. Esto todavía no lo vemos en la
dimensión que debería ser para que sea un verdadero
avivamiento. Yo prefiero llamarlo un " despertar espiritual
". Pero, veamos este despertar con ojos de fe, con un corazón
de visión, para que no opaquemos con nuestra falta de visión,
lo que puede convertirse en uno de los moveres de Dios más
poderosos de la historia del hombre.
¡Yo lo deseo
Señor Jesús! Para todos mis hermanos y no tan sólo
para América Latina, sino para el mundo entero.
Artículo publicado en
la revista Vida Cristiana Septiembre/Octubre 1996
www.vidacristiana.com
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