Tanto bueno
como delicioso
por Marcos Witt |
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No
todo lo bueno es delicioso y no todo lo delicioso es bueno. Mi esposa
Miriam y yo constantemente
batallamos para enseñarles esta a nuestros cuatro hijos que
siempre prefieren lo delicioso sobre lo bueno. Por ejemplo, la medicina
que de vez en cuando tenemos que administrarles cuando tienen alguna
gripe o condición que amerite la tomen, es algo "bueno"
pero, en ninguna manera lo consideran "delicioso". Las
compañías que se dedican a hacer medicamentos para
niños todavía no han encontrado sabores lo suficientemente
deliciosos para que los niños "disfruten" el tomar
su medicina. Aunque la hagan de sabor de uva , fresa o cualquier
otro sabor, a nuestros hijos no les han logrado convencer de que
es algo "delicioso". Sin embargo es algo "bueno"
y necesario tomarlo para que se recuperen. De igual manera, tenemos
el problema con algunos alimentos, pero especialmente con los vegetales.
Por ejemplo, mi hijo Jonathan, de cinco años, tiene la idea
equivocada de que todo lo que se ponga en su plato de color verde
no es de Dios. Siempre nos está tratando de convencer que
quitemos "esa cosa verde" de su plato. Aunque no le parezca
delicioso, sabemos que es algo "bueno" que necesita para
el correcto desarrollo de su cuerpo. Nos ideamos de mil maneras
para convencerlo de que se lo coma y algunas veces, les confieso,
no tenemos éxito.
Por otro lado, no todo lo "delicioso"
es bueno. Parece ser que antes de una comida es cuando a los hijos
les da por querer comer un chocolate, dulce o alguna otra cosa "deliciosa".
De hacerlo, arruinaría el apetito para recibir lo "bueno"
que en este caso es la comida. El máximo ejemplo de algo
"delicioso" que no contiene nada de "bueno"
es el dulce que venden en los parques que llamamos el "algodón
de azúcar". Cuando asistimos a estos lugares con nuestros
hijos , necesitamos prepararnos para echar a perder parte de nuestro
presupuesto en este "delicioso" pero "bueno para
nada" dulce que nos piden con insistencia nuestros hijos. Creo
que en esta situación existirá padres e hijos por
toda la eternidad. Que Dios nos siga iluminndo para saber como tratarlo
día con día(¡ y todos los padres dijeron..."AMEN")
En el Reino, el Señor
nos enseña algo que es tanto bueno como delicioso: "Mirad
cuán bueno, y cuán delicioso es habitar los hermanos
juntos en armonía"(Salmo 133.1)
Haga nota de que dice "juntos" y "en armonía".
Esa es la clave para que sea tanto bueno como delicioso. Hay algunos
hermanos que están "juntos" pero no "en armonía".
Es necesario el tener las dos cosas funcionando para que sea una
experiencia buena y deliciosa. El Señor dijo que el mundo
conocería que somos sus discípulos por el amor que
nos tendríamos el uno hacia el otro, no por los pleitos que
tendríamos los unos con los otros. Algunos tiene la idea
de que el mundo sabrá que somos discípulos de Jesús
por nuestra manera de predicar, evangelizar o cantar, pero ¡no!,
Jesús dijo que sería por nuestro "amor".
Tengo una carga personal de
que la Iglesia aprenda a vivir "juntos en armonía".
Constantemente, necesitamos rechazar las actitudes en nuestro corazón
que alberguen pensamientos de división, contención
o sectarismo. Necesitamos contribuír a que el cuerpo sea
uno, tomando autoridad sobre todo principado o potestad que se quiera
levantar en contra de la unidad de la Iglesia de Jesucristo. Esto
empieza con uno. Uno mismo tiene que tomar la decisión de
vivir "juntos en armonía" y uno mismo es el que
cosecha las recompensas de ello. En esto tenemos que mostrar gracia
y el amor de Dios. Aunque pensemos de distintas maneras con respecto
a algunas cosas, si hemos sido lavados con la
Sangre preciosa del Cordero, somos hermanos en Cristo; y necesitamos
enfatizar lo que nos une, y minimizar lo que nos distingue.
Le doy gracias a Dios porque
en estos tiempos, como siempre, ha levantado hombres que usa para
la unidad de Su cuerpo. Sea usted una de esas personas. Permita
que el Señor lo use en contribuír a que el mundo conozca
que el Señor fue enviado para que creamos en El, y recibamos
su salvación. ¿ Conoce el mundo que usted es un discípulo
del Señor? ¿ Puede el mundo ver el amor que tiene
hacia su hermano en Cristo? Espero que sí, porque esto no
es tan solamente "bueno" sino que también es "delicioso".
P.D. Oren por Miriam y por
mí para saber convencer a Jonathan que "esa cosa verde"
en su plato, aunque no sea "delicioso" es "bueno"
para él.
Publicado en la revista Carisma Internacional
(Vida Cristiana), 1995
www.vidacristiana.com
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